Además de monumentos de gran valor patrimonial, sitios históricos y pintorescas ciudades, Italia cuenta con  territorios que se destacan por su extraordinaria belleza natural. Tal es el caso de Lombardía, reconocida por albergar los lagos más famosos del país. Asimismo, hay que señalar que esta maravillosa región italiana ofrece a sus visitantes numerosas opciones de esparcimiento, siendo sus extraordinarios jardines una de las más demandadas. Si te sientes interesado por conocer más detalles al respecto, te invitamos a continuar leyendo nuestro artículo. Aquí daremos un recorrido por los lagos y jardines con mayor encanto.

Lago di Garda

Ubicado entre las ciudades de Venecia y Milán, este lago es considerado el más grande del país, cuya superficie abarca unos 368 km2, con 51.6 km de longitud y 17.2 km de ancho. Y son precisamente estas medidas las que, en algunas partes del lago, llegan a crear la falsa ilusión de divisar algo similar al horizonte marítimo. El también conocido como Lago de Benaco, cuenta además con un entorno de extraordinaria belleza, con paisajes protagonizados por románticas colinas y salpicados por pintorescos pueblecitos.

Siendo uno de los principales destinos turísticos al norte de Italia, quienes visiten el lago tienen garantizadas unas estupendas vacaciones. Navegar hasta la Isola di Garda, a 200 m de la costa, resulta una de las actividades más fascinantes del lago. Una vez allí, los visitantes tendrán acceso a una villa construida entre los siglos XIX y XX, único exponente en este territorio del estilo Neogótico.

Al recorrerla, es imposible no enamorarse de sus hermosos parques y paradisiacos jardines. De hecho, estos últimos forman parte del Club de los Grandes Jardines Italianos, apreciados por su incomparable belleza. Se encuentran decorados de manera exquisita con puentes, canales y cuevas artificiales. Su diseño suele evocar el estilo italiano clásico, conteniendo plantas tanto exóticas como autóctonas. Entre los ejemplares más llamativos podemos mencionar varios tipos de rosas, olivos, palmas, árboles de cítricos, etc.

Lago Maggiore

Otro de los lagos que se destacan por su belleza es el Maggiore, considerado el segundo de mayor tamaño del país con una superficie de 212 km2. Para muchos de los que viajan a Milán, llegar al lago Mayor es una visita obligatoria. Su espectacular entorno y alrededores de relevante importancia representan un atractivo muy interesante.

Una cifra incontable de turistas define a este lugar como un sitio ideal para dejar a un lado las preocupaciones de la rutina diaria. En especial, sus famosos jardines son idóneos para experimentar la tan mentada tranquilidad que transmite. Entre ellos se destaca el de Isola Bella, una de las Islas Borromeas ubicadas en el lago y accesible a través de un servicio regular de ferry.

La extraordinaria belleza de su jardín italiano es capaz de dejar sin habla a quienes deciden visitarlo. Compuesto por terrazas superpuestas, su estructura fue concebida a partir de interpretaciones sobre los Jardines Colgantes de Babilonia. Decorado con estatuas y fuentes, su principal atractivo son los diseños recreados con plantas. Extravagantes arbustos, plantas y flores exóticas son, sin duda, sus protagonistas.

Lago di Como

Es también el Lago di Como uno de los más hermosos de Italia. Ubicado entre las provincias Como y Lecco, sobresale por ser el tercero más grande de los lagos del país con 146 km2 de superficie. Protagoniza uno de los escenarios naturales más bellos de la geografía italiana, destacándose entre maravillosos paisajes que han seducido a lo largo de la historia a figuras célebres de todas partes del mundo.

Son sus jardines piezas esenciales del maravilloso encanto que envuelve este territorio. Decorados de manera exquisita, estos majestuosos espacios son merecedores de gran admiración debido a su singularidad. Entre todos ellos, podemos destacar el que rodea las emblemáticas instalaciones del Hotel Villa D`Este, a orillas del lago.

Aunque desde su creación la estructura y decoración original han sufrido algunos cambios, aún mantiene elementos que evocan sus primeros años. Tal es el caso del popular ninfeo decorado en mosaico con guijarros, que da cuenta de originales rasgos del barroco romano. Elementos típicos de jardines ingleses como senderos, caminos y puentes son características que podemos apreciar en su diseño y que no formaron parte del primer jardín. Siendo igualmente notorios un conjunto de murallas y falsas fortalezas agregados por sus propietarios a lo largo de su historia.

Entre las especies de plantas que embellecen su entorno es posible apreciar abetos, magnolias y plátanos, resultando de gran interés para los visitantes sus centenarios laureles y cipreses.

Sin duda, un lugar prometedor cuando de pasarla bien se trata. Como dato adicional, nos gustaría señalar que la mejor época para disfrutar de estos maravillosos sitios es la temporada estival. Durante los meses más cálidos del año, el clima en Lombardía es ideal para aprovechar al máximo todas las atracciones, en especial aquellas relacionadas con los paseos al aire libre y los deportes acuáticos.